El Gobierno de Venezuela ha firmado recientemente un acuerdo petrolero con una empresa privada, cuyo capital es mixto y cuenta con la participación del gobierno de los EEUU, a través del Pentágono. Esto ha despertado un tsunami de opiniones, a favor y en contra, lo cual es absolutamente comprensible. Venezuela siempre es noticia y vende bastante. Sin entrar en valoraciones, los invito a que me acompañen en este intento de abordar este acuerdo, desde una mirada mucho más amplia y lejos de los focos de la inmediatez de las redes sociales y los “likes”.
Venezuela en el nuevo tablero energético global
En primer lugar, se debe repetir una y otra vez que Venezuela posee las más grandes reservas probadas de petróleo del mundo. De acuerdo a datos oficiales (https://www.minhidrocarburos.gob.ve/somos-petroleo/), 303.806 millones de barriles subyacen debajo de la geografía venezolana. Este hecho adquiere mayor relevancia en un contexto marcado por dos conflictos que han alterado profundamente la oferta global de combustible fósil:
- La confrontación entre Rusia y la OTAN, que ha reducido la capacidad exportadora rusa y ha provocado sanciones sin precedentes.
- La agresión de Estados Unidos contra Irán, que ha derivado en el cierre del Estrecho de Ormuz y una caída de más del 40 % en las exportaciones de petróleo del Golfo.
La combinación de ambos factores ha generado un déficit global de suministro que presiona los precios, afecta a las economías occidentales y obliga a Washington a buscar alternativas urgentes. Veamos.
Confrontación entre Rusia y la OTAN
La denominada “Operación Militar Especial” de Rusia en Ucrania (OTAN), la cual se inició en febrero del año 2022, está pronto a cumplir 5 años y no se vislumbra una solución en el corto plazo. La OTAN cada vez añade más combustible a este conflicto, a pesar del colapso económico que sufre Europa y que paga el Pueblo europeo.
En días recientes, los Presidentes Donald Trump y Vladimir Putin han pretendido transmitir algo de optimismo, luego de una conversación telefónica que, según los protagonistas mismos, se extendió por más de una hora. Sin embargo, la realidad en el terreno parece decir otra cosa.
De acuerdo a los datos más recientes publicados por la Administración de Información Energética de EEUU (EIA por sus siglas en inglés), Rusia produce 9,9 millones de bpd de crudo y condensado (Figura 1). Es el 2do mayor productor del mundo, luego de los EEUU (previo al conflicto con Ucrania, Rusia llegó a producir más 11 millones de bpd) https://www.eia.gov/todayinenergy/detail.php?id=67844). Adicionalmente Rusia es, también junto a los EEUU, el mayor productor de gas del mundo. Pero vamos a centrar el análisis en el combustible líquido.

Figura 1. Ranking de los 10 principales productores de petróleo al 2025, según la EIA
Los EEUU supera largamente a Rusia en cuanto al consumo de petróleo. Según datos publicados por la plataforma CEIC en el 2025, los EEUU consumió un promedio de 19.400 millones de bpd de petróleo (más que lo que produce), mientras que Rusia (quien depende mucho más del gas), tiene un consumo de 3,64 millones de bpd (https://www.ceicdata.com/en/indicator/russia/oil-consumption). En resumen, Rusia produce un 10 % del petróleo mundial y consume menos de un 4 %, lo que le confiere un rol fundamental como proveedor de petróleo al mundo, ubicando su exportación en unos 5 millones de bpd.
Llegados a este punto, es bueno recordar que, según cifras reveladas por el Presidente Putin en el Congreso Anual de la Unión Rusa de Industriales y Empresarios en el 2025, se han aplicado 28.595 sanciones a personas físicas y jurídicas rusas, una cifra superior al conjunto de sanciones impuestas contra el resto de países del mundo y nada parece indicar que esto vaya a cambiar en el futuro inmediato (https://actualidad.rt.com/actualidad/543372-putin-revela-numero-exacto-sanciones).
Conflicto a gran escala en el Medio Oriente
El otro gran conflicto es el que se lleva a cabo en Asia Occidental, con la agresión de los EEUU a Irán. De acuerdo a los cálculos del Pentágono, influidos por información de inteligencia proporcionada por el Mossad, este conflicto se resolvería rápido, una vez que eliminaran al líder supremo iraní, Alí Jamenei. Tanto los EEUU como Israel se embarcaron en esta aventura, subestimando al adversario, convencidos que sería una guerra de corta duración, que les permitiría obtener una victoria fundamental y usar esto como punta de lanza durante las campañas electorales tanto de Mid-Term en los EEUU, como las elecciones parlamentarias en Israel que decidirán el nuevo mapa político de ese país.
Es un año electoral clave para los líderes de ambos países, tanto para el Presidente Donald Trump, como para el Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Encuestas diversas proyectan una derrota política de los partidos políticos que soportan a uno y otro y no hay duda que la aventura contra Irán, en conjunto con el exterminio en Gaza, han significado un revés político importante para ambos líderes.
De acuerdo a información publicada en la plataforma de rastreo TankerTrackers (https://x.com/TankerTrackers/status/2096414586933035424), antes de la agresión de los EEUU contra Irán, los principales países productores de petróleo de Asia Occidental (Arabia Saudita, Irak, Kuwait y EAU) exportaban un promedio de 18,5 millones de barriles al día. Ese número ha descendido en 7,2 millones de barriles, situando la exportación de esta región en unos 11,3 millones de bpd. En otras palabras, luego del conflicto iniciado por los EEUU, esta región exporta sólo un 60 % de petróleo de lo que exportaba previamente.
Rusia se ha visto forzada a recomponer su exportación de crudo, producto de las sanciones. Según un reporte de Reuter, Rusia exportó un promedio de 5,5 millones de bpd en julio y agosto de este año (https://www.reuters.com/business/energy/why-isnt-oil-above-100-despite-supply-disruptions-2026-09-08/). El 95 % de esta exportación va dirigida a China e India. Este hecho, en conjunto con la pérdida de más de 7 millones de bpd que han dejado de producir los países del golfo luego de la agresión en contra de Irán y el cierre de Ormuz, explican por sí sólo las razones del aumento significativo en el precio de los combustibles en las grandes potencias, lo cual presiona sus economías y genera un descontento cada vez mayor en su población, aumentando el nerviosismo de sus gobernantes de turno.
Por cierto, estos gobernantes a los cuales se hace referencia, muy anti China y rusófobos, tienen mucho que agradecer a Rusia y China, ya que ambas potencias han evitado un repunte más pronunciado en los precios del petróleo y un daño mayor a las economías en los EEUU y Europa. Pero esto es materia de otro artículo.
El Declive de la Hegemonía Estadounidense y Nuevo Orden Mundial
Cuando se avecina una gran tormenta, hay señales imposibles de ignorar, por más que tratemos de bloquear nuestros 5 sentidos. Muchas veces resulta más fácil mirar para el otro lado. Pero sería más ventajoso y menos traumático enfrentar la verdad con hidalguía y madurez. Retomando el tema, se observan algunas señales que no deben ignorarse:
- La influencia de los EEUU se viene desplomando en el mundo y su hegemonía colapsa, producto principalmente de la pérdida de credibilidad como país aliado.
- China viene pisándole los talones cada vez más de cerca a los EEUU y aumenta su influencia económica en África, Asia y Europa (sin hablar de Canadá, Brasil y México).
- El ascenso de potencias regionales emergentes como Rusia, India, Turquía, entre otros, aumentan su rol y presencia en sus zonas de influencia.
- Los países asediados por EEUU y Europa siguen desarrollando mecanismos de cooperación e intercambio económico cada vez más dinámicos y efectivos, al margen de los sistemas financieros formales.
- El objetivo central planteado por los EEUU e Israel en Irán, antes del 28 de febrero, era el cambio de régimen, (https://theconversation.com/trump-y-netanyahu-quieren-un-cambio-de-regimen-pero-el-regimen-irani-se-creo-para-sobrevivir-mas-alla-de-jamenei-277203). A 7 meses de iniciada la agresión, este objetivo no ha sido logrado; más bien el sistema de gobierno iraní está hoy más sólido que nunca, por lo que se podría afirmar que el país persa está ganando la guerra, a pesar de las grandes pérdidas que ha tenido y contra todo pronóstico entre las élites guerreristas de los EEUU e Israel. Esto le ha permitido a Irán aumenta su influencia en Asia Occidental, convirtiéndolos en un actor fundamental en la región que produce más del 25 % de petróleo del mundo.
Estos hechos que se mencionan, generan fuertes presiones en las élites gobernantes de los EEUU, porque saben que su papel como potencia hegemónica está en declive y es irreversible. No significa esto que los EEUU dejarán de ser una súper potencia económica, militar y tecnológica. Pero su pretendido rol de conductor y policía del mundo está llegando irrevocablemente a su final.
Cuando hay un colapso de estas magnitudes, existen 2 alternativas:
- Aceptar el fin de una era y buscar la mejor forma de ajustarse a los nuevos tiempos, preservar fuerza y mantener un rol preponderante.
- Aferrarse a lo viejo y destruir todo cuanto se pueda, creyendo que con eso se podrá evitar el nacimiento de lo nuevo. Algo así como lo que se narra en el Evangelio de Mateo sobre el episodio en el cual Erodes manda a asesinar a todos los niños menores de 2 años en Belén, creyendo que evitaría el nacimiento de Jesús.
Para la primera opción, se requiere de gobernantes cultos, estadistas con sólida formación política e intelectual. Para lo segundo, basta con tener gobernantes muy poderosos y soberbios, pero con profundas carencias intelectuales, los cuales causarán mucho daño, pero no lograrán evitar el nacimiento de lo nuevo.
Cronología del giro estadounidense hacia Venezuela
Venezuela ha estado sometida a una campaña de desprestigio, comparable quizás, a narrativas desplegadas en otras épocas históricas que condujeron a procesos de exterminio y genocidio. Se ha acusado a los venezolanos de narcotraficantes, de enfermedad contagiosa, de peste, de cáncer en el hemisferio y de cualquier cosa mala que el lector pueda imaginarse. No hay una sola campaña electoral donde Venezuela y los venezolanos no hayan estado en el tapete y hayan pretendido colocarlos como malos ejemplos. La gran mayoría de presidentes, de cualquier tendencia, salvo honrosas excepciones, han hecho referencia negativa en contra de Venezuela y los venezolanos. La “venezolanofobia” se diseminó por todo el continente americano.
El Presidente de los EEUU, que tiene una gran capacidad histriónica y una pegada mediática gigantesca, es en gran parte responsable de esta campaña contra Venezuela y ha desprestigiado al gentilicio venezolano como nunca nadie lo ha hecho en la historia reciente. Y eso, en estos momentos, se ha vuelto un búmeran y atenta contra sus planes. Veamos los hechos cronológicamente. Para comprender mejor esta afirmación, veamos los siguientes hechos cronológicamente:
- El 3 de enero de 2026, día que quedará marcado (y manchado) en nuestra historia, los EEUU deciden bombardear Venezuela y secuestrar al Presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores. Todo ello luego de una feroz campaña mediática que llevaba años en contra de Venezuela, cuyo objetivo era justificar la agresión.
- Ese mismo 3 de enero, Trump declara: “No tiene el apoyo ni el respeto del país” refiriéndose a la Sra. María Machado. Los que han seguido de cerca al Presidente de EEUU, sabrán muy bien que su personalidad egocéntrica no admite ni traiciones ni que le mientan. Trump fue convencido (al igual que en Irán), que si se sacaba al líder principal del poder (Maduro en este caso), el Pueblo de Venezuela se levantaría y habría manifestaciones y golpes de estado. Quizás alguna otra tontería más. NADA DE ESO OCURRIÓ. Fue allí donde la administración del Presidente Trump comprende que es con el gobierno chavista con quien debía entenderse, si quería obtener algo de Venezuela. Y deciden dialogar con el liderazgo chavista que quedó al frente de las riendas de la nación.
- El 9 de enero de 2026 (solo 6 días luego de la agresión contra Venezuela), Donald Trump se reúne en la Casa Blanca con las más grandes trasnacionales petroleras de los EEUU y los exhorta a invertir ¡SORPRESA! 100.000 millones de dólares de sus propios fondos en Venezuela. ¿No les suena esa cifra? Ya verán que si más adelante.
- La gran mayoría de las empresas se negaron, argumentado “condiciones no aptas” para invertir en Venezuela. La razón es mucho más simple. No hay confianza en la administración Trump. Aquella “campaña goebbeliana” desatada contra Venezuela y su Pueblo, por parte de la administración de los EEUU, le pasaba factura.
- El 28 de febrero, los EEUU inician su agresión a Irán, con el asesinato del líder supremo de esa nación, el Ayatola Alí Jamenei. Irán tenía más de 3 décadas preparándose para este conflicto. Y vaya que estaban preparados. Ese mismo 28 de febrero, Irán responde a la agresión de los EEUU con una serie de lanzamientos de misiles a diversas bases militares de los EEUU en la región, destruyendo infraestructura militar fundamental para los EEUU e Israel y bloquea inmediatamente el Estrecho de Ormuz.
- Con el pasar de los días, Irán sorprende al eje EEUU-Israel, demostrando sus capacidades de contrataque y usando el arma más poderosa que tenían preparada; el Estrecho de Ormuz. Eso generó un gran desconcierto en la casa Blanca. No en vano, el Presidente Trump ha declarado más de 60 veces, en 6 meses, el triunfo de los EEUU sobre Irán. Y nada más lejos de la realidad.
- El fracaso de la guerra contra Irán, las dificultades del suministro de petróleo a través de Ormuz, las crecientes presiones sobre la deuda pública en los EEUU que supera los 40 billones de dólares (más del 120 % del PIB), el aumento indiscriminado de los precios de los combustibles que genera una fuerte inflación en los EEUU, el desplome de los mercados de bonos producto del aumento indiscriminado en sus rendimientos, entre otros aspectos económicos, pone en apuros a la élite gobernante de los EEUU.
- El 6 de marzo, Venezuela y EEUU deciden restablecer sus relaciones diplomáticas, en medio de escenarios económicos sumamente complejos para la mayor potencia militar del mundo, que busca mantener su hegemonía, sin importar a quien se lleve por delante.
- A principios de abril, producto de las dificultades del flujo de hidrocarburo en el golfo, a través del Estrecho de Ormuz, los EEUU comienza a disponer de sus reservas estratégicas de petróleo, lo que hace que las mismas desciendan a niveles que no se veían desde el año 1982 (Figura 2).


Figura 2. Reservas Estratégicas de Petróleo de los EEUU en las últimas décadas
- El 28 de agosto, el Presidente Trump, con su estilo sensacionalista ya muy conocido, anuncia “acuerdo petrolero histórico” entre Venezuela y EEUU, en el cual destaca (Figura 3):
- “Bajo mi dirección…, hemos asegurado el control mayoritario de Estados Unidos sobre más de 65 mil millones de barriles de reservas probadas de petróleo en Venezuela”. Las reservas probadas de los EEUU son 46.000 millones de barriles.
- “Esta transacción DUPLICA con creces las reservas de petróleo estadounidense”
- Al siguiente día, el 29 de agosto, el Secretario de Estado Marcos Rubio publica que “para el pueblo venezolano, este acuerdo generará cerca de 100.000 millones de dólares en inversión privada”. ¡SORPRESA NUEVAMENTE!


Figura 3. Anuncios del Presidente Trump y el Secretario de Estado Rubio sobre el acuerdo petrolero entre Venezuela y los EEUU
El acuerdo petrolero: realidad y narrativa
El acuerdo firmado entre PDVSA y una empresa privada que ya operaba en Venezuela para explotar 17 campos petroleros en Venezuela, cuyas reservas probadas alcanzan los 65.000 millones de barriles, ha sido objeto de interpretaciones erróneas y acusaciones infundadas.
Este acuerdo ha generado un maremoto de especulaciones, análisis, críticas y acusaciones, lo cual es comprensible y explica la importancia que tiene Venezuela en los diversos círculos políticos, sociales y económicos en el mundo. Es la herencia que Chávez nos dejó, cuando puso a Venezuela en la palestra mundial. Y nosotros no le huimos a esta responsabilidad y a las discusiones. Todo lo contrario. La enfrentamos y tenemos argumentos de sobra para confrontarlas.
Han surgido expertos petroleros por doquier, acusando a los venezolanos de regalar su petróleo a los EEUU, con una “aritmética simple”; dividir 209.000 millones de $ entre 65.000 barriles y afirmando como una genial conclusión que Venezuela recibirá 3,2 $ por barril extraído. Vaya genios.
Incluso personas que hasta hace nada eran aliados del movimiento bolivariano en el mundo, han acusándo de entreguistas, traidores y cobardes a los venezolanos, por firmar un acuerdo con los EEUU en materia petrolera, país con el cual hay más de 120 años de historia petrolera. Incluso con gobiernos que mantenían fuertes tensiones con los EEUU, como fue el caso de Cipriano Castro a inicio del Siglo XX o Hugo Chávez a finales del mismo sigo e inicios del Siglo XXI, siempre se mantuvo la relación petrolera de manera pragmática.
Lo que causa desazón (por no decir suspicacia) es ver que muchas de las acusaciones se hacen sobre la base de declaraciones hechas por las autoridades del gobierno de los EEUU. Pero cuando esas mismas autoridades declaran sobre Irán, Canadá, Groenlandia, México, etc., son productos de memes, burlas, críticas, etc. Es decir, si hablan en contra de Venezuela, tienen credibilidad. Pero cuando hablan de cualquier otro asunto en el mundo, no la tienen. Un poco extraño esto.
También hemos vistos algunos personajes que estuvieron muy cerca del Presidente Chávez, emitiendo acusaciones sobre la base de falsos relatos. Los que han sido más mordaces con sus críticas tienen un largo historial de corrupción y mediocridad y son, en gran medida, responsables del debilitamiento de la industria petrolera y del estado. Pero este tema lo tocaremos en otra oportunidad.
Es así como se inició una andanada de ataques, críticas, acusaciones, insultos y un largo etcétera de agravios contra toda la dirigencia chavista e, incluso, en contra del Pueblo de Venezuela, sin sentarse si quiera a reflexionar en:
- ¿Qué se traerá este otro anuncio estrafalario del Presidente Trump?
- Que coincidencia (o SORPRESA) que se hable de 100.000 millones de $ de inversión el 9 de enero y el 29 de agosto.
- Cuanta casualidad es que, en el momento más crítico de las reservas estratégicas de petróleo de los EEUU, se anuncie que se DUPLICAN las reservas probadas de petróleo bajo control de los EEUU.
- ¿Por qué se firma el acuerdo entre PDVSA y una empresa privada que ya venía trabajando en Venezuela (Nabep) y no con una de esas gigantes trasnacionales petroleras estadounidenses? ¿Por qué el Pentágono se asocia a dicha empresa?
- Y algunas otras interrogantes que se podrían generar y que ayudarían quizás a analizar más detalladamente todo y explicar muchas cosas.
Producto de los feroces, injustos y muy malintencionados ataques en contra de Venezuela, la Presidenta Delcy Rodríguez y las altas autoridades de Venezuela emprendieron una campaña de información para abordar algunos detalles sobre estos acuerdos, dejando bien claro que lo que subyace bajo el suelo de Venezuela es de los venezolanos y el acuerdo no es más que una negociación que se hace entre 2 actores que tienen más de 120 años de relacionamiento en materia petrolera, de acuerdo al marco regulatorio de Venezuela.
¿Falta más información al respecto? No duda de ello. Con el paso del tiempo se irán afinando los detalles del acuerdo y se informarán en su debido momento, como lo ha hecho el chavismo a lo largo de estos 28 años.
Siendo autocríticos, se le pudo dar un tratamiento distinto a un tema tan importante y trascendental para el Pueblo de Venezuela. Sobre todo, porque la Revolución Bolivariana acostumbró al Pueblo de Venezuela y al mundo a ello. Sin embargo, hay que hacer también una evaluación del momento histórico que se vive en el mundo y con toda seguridad los análisis serán menos reactivos ante este tipo de situaciones.
Pero pareciera que es mucho más fácil sentarse en un escritorio o detrás de una pantalla, a publicar cualquier tontería que permitan conseguir likes para sentirse famoso, sin importar que se les haga coro a los enemigos de Venezuela.
La historia demuestra que los procesos revolucionarios enfrentan derrotas, retrocesos y ataques, pero también que la perseverancia estratégica —como la de Bolívar y Chávez— permite superar las adversidades. EL CHAVISMO ESTÁ MÁS VIVO QUE NUNCA.
No hay duda que hay una campaña de desmoralización en contra del Pueblo de Venezuela. Las razones son evidentes. Lástima que los que cargan “revolucionómetros” no lo comprendan.
Venezuela en el umbral de una nueva era
En un mundo que se reconfigura aceleradamente, Venezuela no es mera espectadora: es protagonista. Y como en otras etapas históricas, la clave será comprender el momento, actuar con audacia y mantener la cohesión estratégica. El acuerdo petrolero ha desatado una tormenta de opiniones porque Venezuela siempre está en el foco mediático del mundo y porque:
- Ocurre en el momento de mayor crisis energética global en décadas.
- Afecta directamente la seguridad energética de Estados Unidos.
- Contradice 20 años de narrativas anti‑Venezuela.
- Reafirma que el país sigue siendo un actor indispensable en el mercado mundial.
- Demuestra que el chavismo conserva capacidad de negociación y liderazgo.
José Gregorio Biomorgi Muzattiz es un químico, académico y diplomático venezolano, egresado como licenciado y máster en Metalurgia y Ciencia de los Materiales por la Universidad Central de Venezuela (UCV), y doctor en Química Macromolecular y Supramolecular por la Universidad de Toulouse (Francia) y la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología. A lo largo de su trayectoria profesional, inició su labor investigativa en el Instituto Tecnológico Venezolano del Petróleo (INTEVEP) para luego dar el salto a la gestión pública, donde se ha desempeñado como Viceministro de Desarrollo Industrial, Ministro del Poder Popular de Industrias y Producción Nacional, y embajador de Venezuela en la República Árabe Siria y la República Libanesa.

